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Transporte y almacenamiento de electricidad
La red eléctrica

La energía eléctrica no se puede almacenar tan fácilmente como el carbón o los barriles de petróleo. Una vez producida en las centrales, debe comenzar su viaje a través de líneas de alta tensión hacia los centros de consumo. La península ibérica está cubierta por una densa red de transporte de energía eléctrica, que incluye desde "autopistas" (las principales líneas de alta tensión) hasta las redes de distribución, que son las que alimentan las instalaciones de los consumidores, hasta llegar, por ejemplo, al cable que lleva energía al frigorífico de nuestra cocina.

El transporte de energía eléctrica a largas distancias implica una tecnología particular. Debe hacerse con el mayor voltaje-tensión posible, para reducir al mínimo las pérdidas que crea la resistencia del cable. (Resistencia = tensión / intensidad). Los transformadores son los aparatos encargados de modificar el voltaje de la corriente. ¿Cómo funcionan?

Habitualmente, la tensión eléctrica se eleva hasta entre 220.000 y 400.000 voltios (220 - 400 kV) en las grandes estaciones de transformación que reciben energía de las centrales. A partir de ahí, inicia su viaje por la red de transporte mediante los gruesos cables de las líneas de muy alta tensión, soportados por altas estructuras metálicas.

Tras recorrer la red de transpote, otros transformadores situados en unas instalaciones denominadas subestaciones, bajan la tensión por debajo de los 36.000 v (5,36 kV), lo que se llama media tensión. A través de la red de distribución la energía eléctrica se aproxima al lugar de consumo. En unas instalaciones denominadas centros de transformación otros transformadores reducen la tensión a los niveles hasta la baja tensión (menor igual a 1.000 v) que utilizan las pequeñas industrias y comercios o los hogares, 220 v en este último caso. Por fin, cuando conectamos un aparato a un enchufe obtenemos trabajo útil de la corriente eléctrica (luz, calor, movimiento, etc).

Todo este viaje tiene lugar en una red enormemente compleja que llamamos la red eléctrica, formada por la red de transporte y la red de distribución, que conecta todos los centros de producción con todos los puntos de consumo. Su longitud total en España es de más de 750.000 km: podría dar 18 veces la vuelta a la Tierra. La red de transporte alta tensión, entre 220 y 400 kV, tiene más de 50.000 km de longitud. La red de distribución está formada por unos 700.0000 kms de lineas y más 350.000 transformadores.

La red de distribución elóctrica debe llegar a todos los puntos de consumo, viviendas, industrias, instalaciones agrícolas etc. por eso es la red más extensa de infraestructura. La red es más densa en las zonas de mayor consumo (zonas urbanas) y menos densa en zonas de menor consumo (zonas rurales).

Cuando una red es más densa está mallada. Se dice que una red está mallada cuando un nudo o un punto de la red puede ser alimentado por más de una línea. El que la red de distribución eléctrica está mallada es determinante para que la zona tenga una muy buena calidad del suministro, pues cuando se produce una interrupción en una línea los puntos de consumo pueden suministrase rápidamente por otra. Esto explica por qué la calidad del suministro es mejor en zonas urbanas que en zonas rurales. Mapa esquemático de la red de distribución y transporte de electricidad.



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