Electricidad estática y magnetismo:
dos fenómenos estrechamente relacionados

El término "electromagnetismo" reúne una serie de fenómenos físicos que se manifiestan como fuerzas bien visibles en los imanes o en la corriente eléctrica. Se trata de una de las interacciones fundamentales que encontramos en la naturaleza, como la fuerza de la gravedad.

Podemos crear un campo eléctrico si frotamos un bolígrafo en la manga de la chaqueta. El bolígrafo se carga negativamente con los electrones arrancados de la tela. El campo creado es capaz de realizar un pequeño trabajo, ya que tiene la fuerza suficiente como para atraer pedacitos de papel.
Magnetismo: imanes

Los griegos ya conocían un imán natural: la magnetita, un tipo de mineral capaz de atraer trozos de hierro. se llama así por la antigua ciudad de Magnesia.
La explicación del comportamiento magnético de este material, y de cualquier otro, está en la estructura interna de la materia. Los electrones de los átomos tienen un movimiento alrededor del núcleo y un movimiento de giro sobre sí mismos.
Por esta razón, actúan como pequeñas espiras de metales que generan un campo magnético. Es decir, se comportan como imanes.
En un imán, las cargas en movimiento se suman. El campo eléctrico que se crea es capaz de atraer pequeños objetos de hierro.
En un trozo de hierro no magnético, los campos magnéticos creados por las cargas en movimiento se anulan. El resultado es una carga eléctrica en reposo, que no crea un campo magnético: el material es incapaz de atraer trozos de hierro.

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